Stephen Hawking dice que Dios no creó el Universo

El astrofísico británico, Stephen Hawking, excluyó a Dios como el creador del Universo. En su nuevo libro, The Grand Design argumenta que el Big Bang, es decir, la gran explosión que originó el universo, fue “una consecuencia inevitable” de las leyes de la física y que el cosmos “se creó de la nada”.

The Grand Design, contradice la hipótesis de Isaac Newton, convencido de que el universo no pudo nacer del caos a partir de las meras leyes de la naturaleza y que tuvo que ser creado por Dios. Hawking ya no ve posible conciliar la causa de la fe con la comprensión científica del Universo. El descubrimiento en 1992 de un planeta en órbita de otra estrella diferente del Sol le ayudó a cuestionar la visión del padre de la física. Considera probable, además, que al igual que otros planetas, existan también otros universos (conocidos en su conjunto como el multiuniverso) en los que no descarta que haya vida. Si la intención de Dios fue la de crear al hombre, esos otros universos no tendrían sentido. Hasta hace apenas un año, el científico de 68 años, que desempeñaba el mismo cargo que ocupara Newton en la cátedra Lucasiana de Matemáticas de la Universidad de Cambridge, está jubilado.

El nuevo libro aterrizará en las librerías el próximo jueves y explicará que la comunidad científica está próxima a elaborar una teoría del todo, un marco que puede ser capaz de explicar las propiedades de la naturaleza aunando las dos grandes teorías de la física contemporánea, que por ahora resultan inconsistentes en niveles fundamentales: la Relatividad General, de Einstein, y la Mecánica Cuántica.

Hawking sufre una grave enfermedad neurodegenerativa, esclerosis lateral amiotrófica, por la que tiene paralizado prácticamente todo su cuerpo y que exige cuidados médicos constantes.

Vía: ELPAÍS.com

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El robot lunar, Lunokhod 1, sigue “vivo”

La NASA descubrió que el Lunokhod 1, un “robot abuelo” soviético lanzado durante la carrera espacial entre EE.UU y la Unión Soviética, sigue funcionando tras haber sido abandonado hace más de cuarenta años.

Lo más impresionante de todo, es que el Lunokhod 1 sigue enviando señales laser a la Tierra.

“Nos está hablando en voz alta y con claridad”, señaló el líder de la investigación, Tom Murphy, de la Universidad de California en San Diego.

De acuerdo con el reporte de la NASA, el 22 de abril, el equipo de Murphy halló al Lunokhod 1 y 2. Para mostrar si aún estaban en funcionamiento, lanzó pulsos de láser desde un telescopio de 3.5 metros, ubicado en el Punto Observatorio Apache (mejor conocido como APOLLO) en Nuevo México. Sorprendentemente, el Lunokhod 1 respondió con fuerza. “La mejor señal que hemos recibido del Lunokhod 2 en muchos años de esfuerzo son 750 fotones de regreso, pero tuvimos 2.000 fotones desde el Lunokhod 1 en nuestro primer intento”, apuntó Murphy.

El programa Lunokhod (o Lunojod, por su castellanización) consistió en el envío de dos robots soviéticos que alunizaron en 1970 (L1) y 1973 (L2). Su objetivo era explorar la superficie del sátelite y enviar imágenes. Hasta el momento, estos exploradores han sido los únicos móviles automáticos que han explorado la Luna con una guía a control remoto. Cuarenta años después de su aterrizaje, este reflector es aún lo suficientemente fuerte como para permitir obtener mediciones durante el día lunar. No cabe duda: ¡en antaño sí sabían construir cosas duraderas!

Vía: ALT1040.com


Copérnico vuelve a ser enterrado tras 400 años

Hace cuatro años los restos del astrónomo polaco, autor de la teoría heliocéntrica del Sistema Solar, fueron exhumados para ser sometidos a estudios de ADN para confirmar su identidad (y si, si era él…).

El día de hoy sus restos fueron enterrados nuevamente en la catedral de Frombork, Polonia.

Nicolás Copérnico

Nicolás Copérnico

Reconstrucción facial del astrónomo polaco a partir de sus restos. Se comprobó que coincidía con pinturas que se guardan de él.

5 enfermedades incurables (hasta hoy…)

Seguimos con algunos datos, ahora de salud.

Estas son algunas de las enfermedades que hasta nuestros días no tienen cura, sin embargo existen tratamientos para controlarlas pero nada para eliminarlas.

Virus

1. Polio:

También es conocida como Poliomelitis, la cual es una enfermedad vírica que afecta al sistema nervioso y que tiene como síntomas fiebre, dolor de cabeza, náuseas, sensación de fatiga, dolores musculares, espasmos y parálisis de los músculos de las extremidades, la garganta o el pecho. Más de la mitad de los casos se produce en menores de cinco años. Leer más de esta entrada

10 cosas que debes saber de Einstein

Albert Einstein
(fig. 01 – Esta foto sin fecha establecida muestra al físico alemán Albert Einstein, autor de la Teoría de la Relatividad.)

1. Niño gordo y cabezón.

Cuando Albert Einstein nació la forma trasera de su cabeza era enorme, su madre y familia pensaron que estaba deforme,  sin embargo dicha malformación “desapareció” con el tiempo.

2. Mala dicción.

Cuando Einstein era pequeño no era muy bueno para hablar, tenía muchas dificultades. Si hablaba normalmente se trababa, por lo que se acostumbró a hablar muy lentamente y a bajo volumen, sin embargo, Leer más de esta entrada

El verdadero inventor del teléfono

¿Sabías que… el verdadero inventor del teléfono no fue Alexander Graham Bell?

Así es, aproximadamente en el año 1854 el italiano Antonio Meucci (cuyo nombre completo era Antonio Santi Giuseppe Meucci), construyó el primer teléfono, al que llamó teletrófono, con el fin de comunicarse con su enferma esposa desde su habitación.

Antonio Meucci

(fig. 01 – Antonio Santi Giuseppe Meucci, el verdadero inventor del teléfono.)

Desafortunadamente, Meucci, en el año 1860, no tenía suficiente dinero para patentar su invento y tiempo después, en 1876, su invento cayó en manos de Alexander Graham Bell, quien si lo patentó y se llevo toda la gloria, fortuna y reconocimientos… Meucci tuvo que vivir y morir con ello…

En el año 2002, el Congreso de Estados Unidos nombró a Antonio Meucci como el verdadero inventor del teléfono y no a Alexander Graham Bell. A Meucci no le debió caer muy bien que se tardaran 142 años en descubrirlo.